Casi 20 hogares, en condiciones más dignas, tras la Operación Rehabilitación de Viviendas 2015

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Foto: Voluntarias de la Universidad CEU San Pablo con Eleuterio Aguado.

Más de 200 de nuestros jóvenes voluntarios –casi todos estudiantes universitarios- han dejado para más adelante otros planes, para ponerse un mono, coger la brocha y dedicarse a rehabilitar la casa de personas con escasos recursos, durante los últimos cuatro fines de semana. Gracias a su trabajo, las condiciones de vida en dieciocho viviendas de la zona de Hortaleza y de Vallecas de Madrid han mejorado sustancialmente, tras La Operación Rehabilitación de Viviendas 2.015. “No sólo estás ayudando a los demás sino que también estás invirtiendo tu tiempo en algo bueno”. “Siempre está bien ayudar a los demás, porque cuando tú lo necesites querrás que los demás también te ayuden”, dicen dos de las voluntarias, de la Universidad CEU San Pablo, que rehabilitaron una casa de Hortaleza.

Su propietario, Eleuterio Aguado, jubilado, con movilidad reducida, que vive con su hermana, que está enferma en la cama, mostraba así su agradecimiento a estos jóvenes: “Lo que me han hecho, yo no podría hacerlo ni en sueños. Habrá gente que no se hace a la idea de hasta qué punto te puedes ver abandonado, en una situación desesperante, y lo mucho que te puede ayudar tener una mano amiga -como la de estos chicos- que en un momento determinado te saca adelante, tira de ti”. Y es que, como destaca Sergio, estudiante de ingeniería industrial, que lleva 5 años como voluntario de la Operación, “generalmente las personas que se benefician de este programa están pasando por grandes dificultades económicas, personales y de salud. Muchas veces lo poquito que les queda en la vida es su hogar”.   

Estos jóvenes dignifican las condiciones de vida de los beneficiarios, pintando las paredes de su casa, quitando humedades y cubriendo grietas, pero lo más valioso que aportan a sus habitantes es su cercanía y cariño. “Vas allí creyendo que vas a pintar una casa y luego te das cuenta de que lo más importante que vas a hacer es estar con esas personas, escuchándolas, atendiéndolas… más que esa pequeña ayuda material que les proporcionas. La mejor parte de este voluntariado es que te encuentras con la oportunidad de ayudar a una persona que, además de la pintura, también necesita con urgencia tu compañía y cariño. ¡Siempre acaban muy agradecidos!” cuenta Sergio.

Y es que el 27% de la población de nuestro país está en riesgo de pobreza y exclusión social, por lo que muchas personas habitan viviendas en mal estado o en condiciones indignas. Por eso surge esta apuesta por una vivienda digna, impulsada por Cooperación Internacional ONG. “Estamos muy satisfechos con el resultado de la campaña, -dice José Mª Pérez-Seoane, su director general-. Es ilusionante ver la alegría de los jóvenes que se han involucrado en el proyecto y cómo, con un poco de dedicación, se puede hacer la vida un poco más llevadera a las familias a las que atendemos.”

El perfil de las personas atendidas con esta iniciativa es de mayores, personas con renta mínima y familias con pocos ingresos. Este año, el proyecto ha salido adelante gracias al apoyo del Grupo OHL y de la empresa de ingeniería FLUOR. También ha contado con la colaboración de Intelect Search y Electronic Arts y con los materiales que cada año dona Wenceslao García S.A.

Con esta Operación, además de mejorar las condiciones de viviendas en mal estado, se pretende promover el compromiso de los jóvenes en proyectos de voluntariado y hacerles más conscientes de la realidad social que les rodea -poniéndoles en contacto con situaciones de pobreza y necesidad muy cercanas a su entorno- y sensibilizar al resto de la sociedad acerca de las dificultades que atraviesan muchas personas, en nuestra propia ciudad. “Lo que más me ha sorprendido es que haya gente en Madrid que viva en esas condiciones. No me esperaba que en pleno Arturo Soria hubiese una familia así”, dice Laura, estudiante de Arquitectura de la Universidad CEU San Pablo. “Yo me he dado cuenta de que aquí, en Madrid, incluso en mi mismo barrio, hay gente que pasa por un momento muy duro, de una precariedad enorme, tanto material, como sobre todo personal, porque hay gente que realmente está muy sola”, añade Sergio. “He aprendido la importancia de salir de uno mismo y fijarse en quien lo está pasando mal y necesita ayuda. Es el segundo año que participo en la Operación Rehabilitación de Viviendas y volveré a repetir el año que viene porque me lo paso muy bien y porque ¡merece mucho la pena dar un fin de semana a quien toda su vida va a poder disfrutar de una casa digna!”, concluye Laura.


LIVING FOR OTHERS

  • Con 20€ un niño recibirá un regalo nuevo por Navidad. 
  • Con 25€, nuestros voluntarios se acercarán a invitar a desayunar a 10 personas sin hogar
  • Con 120€ una familia recibe alimentos durante todo el año
  • Con 450€ una familia tendrá una vivienda más digna.
  • Con 325€ un voluntario podrá prestar su ayuda en el campo de trabajo de Tánger