650 jóvenes voluntarios rehabilitan 35 viviendas en Painting for Others 2019



35 viviendas, 2 meses. Ese fue el objetivo que marcamos en Painting for Others 2019. Lo hemos conseguido. 


Cada fin de semana, desde febrero, numerosas familias han recibido la visita de jóvenes dispuestos a ayudar. La intención es hacer un buen lavado de cara a las casas de aquellas personas que no tienen recursos suficientes. Detrás de cada brochazo hay compañía, ganas de disfrutar y de compartir. Además, hemos tenido la suerte de contar con el apoyo de Pryconsa, Bankia, Fundación Montemadrid y a los materiales de Wenceslao García. Sin ellos no habrá sido posible.


"Hace mucho que no pintábamos la casa. Ha sido un fin de semana con una alegría tremenda. Solo pensaba: ¡Dios mío, si es que ha entrado el sol!”, decía Marí­a Teresa. Ella es una de las beneficiarias de la campañía, una persona mayor que vive sola con su hija enferma, para la que esta ha sido una gran experiencia.. 


Para Jesús, con un 40% de discapacidad, fue uno de los mejores fines de semana de su vida. Cuenta que hacía mucho tiempo que no pasaba un rato tan agradable. Le ha encantado tener la casa llena de gente joven y se ha quedado “de lo más contento”. 




Los voluntarios, 650 jóvenes encantados de dedicar su tiempo libre del fin de semana a ayudar a quien lo necesita, han conseguido que todas estas familias tengan una vivienda mejor. Una de ellas, Sonsoles, opina que “es un voluntariado distinto a los demás”, porque no se trata solo de pintar, sino también de acercarse a personas que están solas y ofrecerles un rato de compañía y ayuda. “De la persona a la que fuimos a ayudar, me quedo con su naturalidad. Nos recibió en su casa como si nos conociéramos de toda la vida”, nos contó Javier. Tanto Sonsoles como Javier, quieren repetir el año que viene.


Nico, uno de los coordinadores, se encargó de repartir a los jóvenes en los distritos de Villa de Vallecas, Fuencarral, Barajas y Tetuán. Para él, es “un plan genial en el que estás rodeado de buena gente”. Y asegura que tan importante como la pintura, es la cercanía que se ofrece a las personas que visitamos y que necesitan, sobre todo, mucha alegría.


Una vez más, cientos de jóvenes han aportado su tiempo y buen humor en este proyecto tan especial, que cumple 23 años. Nico opina que hay dos tipos de personas en el mundo: los que hablan y los que actúan. Los voluntarios de Painting for Others actúan por una buena causa, por aquellos que más lo necesitan. Gracias a todos por hacerlo posible. 






LIVING FOR OTHERS

  • Con 20€ un niño recibirá un regalo nuevo por Navidad. 
  • Con 25€, nuestros voluntarios se acercarán a invitar a desayunar a 10 personas sin hogar
  • Con 120€ una familia recibe alimentos durante todo el año
  • Con 450€ una familia tendrá una vivienda más digna.
  • Con 325€ un voluntario podrá prestar su ayuda en el campo de trabajo de Tánger